“Ser modernos sin perder la tradición. Comunidades afromexicanas de Cuajinicuilapa, Guerrero” (2023-2024).
Inicié y lidero el proyecto «Ser modernos sin perder la tradición: comunidades afromexicanas de Cuajinicuilapa, Guerrero». Basado en el concepto de Región Cultural, el objetivo es analizar los procesos de blanquedad en la Costa Chica de Guerrero, colaborando con estudiantes y profesores de nivel medio superior.
La pregunta central es: ¿Qué implica y cómo se forma la noción de «ser blanco» en la Costa Chica de Guerrero? Parto de la premisa de que en México, el racismo se manifiesta de diversas maneras en contextos de mestizaje, variando según la intensidad y los niveles de opresión asociados con factores como la clase, el color de piel, la lengua y el género (Moreno Figueroa, 2010). Asimismo, el privilegio de experimentar la blanquedad no es uniforme, sino que varía según el contexto y las formas en que se teje en cada región cultural (Fábregas Puig, 2010).
Siguiendo esta línea, los procesos de escolarización institucionalizada, también conocida como «educación convencional» (Mato, 2009), emergen como un catalizador crucial, posiblemente el más relevante, en los procesos de blanqueamiento, no solo en México, sino en diversos países de América Latina (Martínez Casas, Saldívar Tanaka, Flores y Sue, 2010).
En el año 2024, para ser precisos, en el mes enero, contactamos al Instituto Cultural Cabañas, en la ciudad de Guadalajara, para iniciar un proceso de diseminación de resultados de investigación de los talleres llevados a cabo en el municipio de Cuajinicuilapa, Guerrero.
En ese sentido, y en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas (proclamado así en 1982 por la ONU), presentamos el evento «México Afro», para dar a conocer el trabajo de campo que habíamos realizado, así como reflexionar sobre el rol que juega el racismo anti-negro en el Occidente de México.











